ENRABOTAO

Muchacho de menos de catorce años que trabajaba en el cortijo.

Solían “bajar” al pueblo una vez al año conociéndose ese día como “El de los Enrabotaos”. Por el camino iban dejando montones de piedras para avisar a los que llegaban de otros cortijos que ellos ya se habían ido para el pueblo. Las nenas tenían que tener cuidado con ellos pues estaban medio asalvajados.