TENER LA CUCHARA SUCIA

Manera de indicar que una persona ha hecho una faena a un grupo o a alguien de él.

En los cortijos, había un cucharero y de él cogían las cucharas los hombres a la hora de comer, teniéndola que guardar una vez que la limpiasen. Si alguno se hacía el remolón y echaba su cuchara sucia, a la siguiente comida a alguien le tocaba y después de unas frases y palabras “gordillas” terminaba diciendo al que le había tocado “él que ha dejado la cuchara sucia”.